La familia viajera II

La familia viajera II

Si leo mis impresiones sobre Dinamarca apenas llegué parecería que estoy hablando de dos países distintos. Pero fue más por la experiencia que viví mas que por el país en sí, mi idea workinholidense venía de Australia, donde fui más nómada, donde no viví más de un mes en un solo lugar y me hospedaba con muchos latinos, conviviendo siempre en familia, compartiendo todo. Dinamarca no me dejó hacer eso, ya que conseguir un alojamiento era súper complicado y si encontrabas uno no lo dejabas. Conseguir un trabajo estable o full time tampoco lo fue, así que me aferré a eso también. Compartir la casa con latinos no pasó en el primer tiempo, mis housemates eran un danés y una lituana que apenas salían de su habitación, y con esta última en diez meses solos nos dijimos ‘Hi’ Posta! La apodamos Grumpita (por grumpy, enojada en inglés, por su cara de orto constante). 

Pero igual conocimos gente, latinos que estamos en todos lados y nos pegamos como imanes, como que gravitamos entre nosotros. Y así como me gané una familia latina en Australia lo hice en Aarhus, dónde no faltaron los fogones en la playa, las salidas, juntadas, mates. A veces me asombra que habiendo tanta gente mala onda en el mundo, yo me cruce con tanta buena, siempre dispuestos a ayudarse entre todos, dar una mano, estar ahí siempre que nos necesitamos, o cuando nos hace falta un poquito de casa. 

A algunos tal vez no los vuelva a ver, con otros tenemos fecha de encuentro y algunos estoy segura que vamos a volver a coincidir. Pero a todos los voy a guardar en mi corazón viajero! 

Llegó el día y me estaba yendo, habiendo pasado las últimas 3 semanas conviviendo con amigos que nos bancaron en su casa porque nos habían cancelado el contrato anterior, esas 3 semanas fueron como en Australia otra vez, cocinando juntos, compartiendo con nuestros housemates argentos, sintiéndonos en casa. Y de repente cuando llegó el día, por un momento no me quise ir, quería llevármelos a todos a viajar juntos, y otra vez me tuve que despedir de mi nueva familia, que es la parte fea de las amistades viajeras, somos todos libres, cada uno tiene su plan y su rumbo, cada uno maneja su libertad como quiere.

Así que acá estaba cerrando otro capítulo viajero, con un nudito en la garganta. Pero con el corazón feliz. 

Recién hoy, estando en un micro yendo a Halong Bay, Vietnam, escribo esto cayendo que me fui de Dinamarca, que tal vez nunca vuelva, pero con muchas ganas de seguir conociendo este mundo y más familias viajeras❤



1 thought on “La familia viajera II”

  • Muy bello relato gorda. Cuesta dejar a las familias adoptivas viajeras, pero siempre queda esa hermosa posibilidad de cruzarse otra vez… como nosotras! te veo pronto

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